Monthly Archive enero 2019

Pormagdaall

El sindrome de enterocolitis inducida por proteínas en niños (FPIES)

Recientemente se ha descrito un nuevo síndrome clínico de un tipo de alergia a alimentos que no es mediada por la inmunoglobulina E (IgE): el sindrome de enterocolitis inducido por proteínas de alimentos ( FPIES).

El sindrome de enterocolitis inducida por proteínas de los alimentos en niños

El Síndrome de Enterocolitis por proteínas de los alimentos es una intolerancia grave y peligrosa que afecta al sistema gastrointestinal en niños.
Este cuadro clínico reciente no es una forma de alergia, no involucra al sistema inmune. Es un tipo de intolerancia potencialmente grave.

Manifestaciones clínicas

Podemos distinguir 2 manifestaciones:

  1. Forma clásica o aguda. Sus síntomas son muy aparatosos: vómitos repetidos, decaimiento, palidez, letargia, caída de la tensión arterial, riesgo de deshidratación y análisis de sangre similares a una infección (sepsis). Incluso puede dar lugar a un shock similar al séptico. La aparición de los síntomas suceden poco después de ingerir el alimento desencadenante.
  2. Forma crónica. La aparición de los síntomas es más progresiva. Entre estos síntomas destacamos: vómitos (cada vez más graves), diarrea y pérdida de peso.

Alimentos desencadenantes

En los primeros meses de vida, los alimentos que con más frecuencia desencadenan esta intolerancia, son las proteínas de leche de vaca, soja e, incluso, las proteínas en leche materna.

En cuanto a los alimentos sólidos, los desencadenantes más habituales son el arroz y la avena. Investigaciones actuales incluyen otros desencadenantes comunes como: pollo, pescado, judías verdes, guisantes... La realidad es que cualquier proteína alimentaria puede actuar como desencadenante.

Diagnóstico

Las pruebas de alergia no sirven, por lo tanto su diagnóstico es clínico. Se evalúan los síntomas, se hace un examen físico y se realizan protocolos clínicos que omitan de la dieta el alimento sospechoso. Se confirmará el diagnóstico si, al reintroducir el alimento tras unas 8 semanas, reaparecen los síntomas.

Tratamiento del FPIES

El tratamiento más eficaz consiste en la prevención. Es necesario evitar la ingesta del alimento que desencadena la aparición de los síntomas.

En el caso de que los síntomas aparezcan, se requiere tratamiento hospitalario debido a su gravedad:

  • Sueroterapia intravenosa
  • Corticoides intravenosos
  • Antimético para evitar el vómito (Ondansetrón)
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¿Qué sabes sobre la alergia a la carne? Una alergia atípica

El aumento de las alergias alimenticias es algo real. Se puede afirmar que se puede ser alérgico a cualquier ingrediente, pero ¿existe la alergia a la carne?

Qué es la alergia a la carne

Según las estadísticas, las frutas afectan a un 44,7 % de los alérgicos a los alimentos; los frutos secos un 28,4 %; los mariscos un 14,8 %; la leche un 11,2 %; el pescado un 10 %; y los huevos un 9,8 %. Pero, ¿qué sabemos de la alergia a la carne? Este tipo de alergia existe, pero es bastante atípica.

¿Por qué personas acostumbradas a comer carne, de repente dejan de tolerarla?

El mecanismo en este tipo de alergia es bastante complejo.Su conocimiento se lo debemos a las investigaciones del inmunólogo Thomas Platts-Mills (uno de los principales investigadores sobre esta alergia). En el origen de esta alergia, se halla el alfa-gal o molécula Galactosa-alfa-1,3-galactosa (tipo de azúcar que el ser humano no es capaz de sintetizar). Al no estar presente esta molécula en el ser humano, cuando nos ponemos en contacto con ella, nuestro sistema inmune reacciona.

La alfa-gal se encuentra en la saliva de las garrapatas (también en algunos mamíferos). De ahí que la raíz de que se produzca esta reacción, se encuentra en la infección por “la mordedura de garrapata“. Es decir, para desarrollar alergia a la carne roja, la persona previamente ha de ser mordida por una garrapata.

Aún hay mucho que estudiar sobre esta alergia. No todas las personas desarrollan la alergia tras la mordedura de una garrapata (sólo se desarrolla en un 10 %)

Síntomas

Sus síntomas no son inmediatos, sino que aparecen entre 3-6 horas tras la ingesta de la misma. Esta circunstancia dificulta relacionar los síntomas con la alergia. Podemos citar: erupción cutánea, dificultad respiratoria, espasmos cardíacos y, en casos extremos, shock anafiláctico.

Tratamiento de la alergia a la carne

Como en toda alergia, el tratamiento consiste en evitar el consumo de carne roja, sobre todo tras sufrir la mordedura de la garrapata.

La supresión de ingesta de carne puede no ser de por vida. Tras 6-12 meses, hay que comprobar si la molécula alfa-gal no está presente en la sangre. Si es así, puede ir probándose la tolerancia. Sin embargo, hay que eliminar de por vida, las vísceras, hígado, riñón y lengua del ganado.

Recomendaciones

  • Sustituir las carnes rojas por carnes de aves.
  • La cantidad (más de 50 gramos) y manera de cocinar la carne, influye.
  • El riesgo es real y no se asocia a una sola especie de garrapata. Pero no es frecuente.
  • A más mordeduras, más niveles de IgE a alga-gal. Aunque es un problema emergente, la realidad es que cada vez tenemos más contacto con garrapatas.
  • Prevenir la mordedura de la garrapata es esencial. Es necesario ir protegido cuando se va al campo, revisar nuestro cuerpo tras un día de campo, revisar a nuestras mascotas y utilizar acaricidas.
  • En caso de ser mordido, la manera correcta de retirarlas, es con unas pinzas, cogiéndolas en el punto de unión al cuerpo. Mejor acudir a un centro médico.
  • Antes de ser tratado con el medicamento “cetuximab” (un anticancerígeno), comprobar los niveles de IgE a alfa-gal (se han descrito reacciones alérgicas a este medicamento relacionadas con la alfa-gal).
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Todo lo que tienes que conocer sobre las pruebas de alergia

Desde SEICAP (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica), se informa que “uno de cada 4 españoles sufre algún tipo de alergia”. Por lo tanto, conocer a qué sustancias se es alérgico en importante para prevenir reacciones. Veamos en qué consisten las pruebas de alergia.

Cuando realizar pruebas de alergia

Los especialistas recomiendan realizar pruebas de alergia ante la sospecha de padecer enfermedad alérgica. También, para llevar un control de evaluación de la alergia.

Se pueden realizar desde los primeros meses de vida, siendo igual de fiables y seguras que en edades adultas.

Es aconsejable no tomar antihistamínicos al menos 5-7 días antes de las pruebas para evitar falsos resultados.

Tipos de pruebas de alergia

  • Pruebas cutáneas o prick-test. Se aplican gotitas de extractos alergénicos sobre el antebrazo. Mediante pequeñas punciones en la piel, se consigue que el extracto penetre y sea reconocido por los anticuerpos de la alergia. Tras unos minutos, la piel reacciona y, así, pueden medirse los resultados. Es importante usar pocos alérgenos a la vez para evitar riesgos de reacciones sistémicas.
  • Análisis de sangre. Con esta prueba se buscan anticuerpos de alergia específicos en nuestro torrente sanguíneo. Esta prueba no induce reacciones alérgicas, pero los resultados son más tardíos. Esta prueba es la opción más segura para pacientes muy sensibilizados.
  • Pruebas de parche. Se usa para alergias cutáneas. Consiste en aplicar en la espalda una batería de sustancias (entre 10 y 40) que pueden ocasionar alergia de contacto. Estos parches se llevan durante 48 horas. El riesgo de reacciones sistémicas es nulo con este tipo de prueba.
  • Pruebas para medicamentos y venenos. Se llevan a cabo con medicamentos, extractos de venenos de insectos o alérgenos nuevos. Es un tipo de prueba que obliga a extremar las precauciones ante el riesgo de reacción alto.

Reacciones que pueden provocar las pruebas de alergia

Lo más habitual es que aparezca una pápula con enrojecimiento de la piel que la rodea. Dependiendo de la sensibilización del paciente, el tamaño puede variar. Son reacciones transitorias que desaparecen en unos 20-30 minutos. Para aliviar estas molestias se puede aplicar una crema antihistamínica o de cortisona.

Peligrosidad de estas pruebas

Desde la SEICAP, se asegura que “el riesgo de reacciones sistémicas graves es bajo, pero no nulo”

Han de llevarse a cabo con alérgenos adecuadamente estandarizados y en los servicios de Alergología. Estos servicios cuentan con medios y personal sanitario especializado que puede atender las reacciones de forma inmediata.

El especialista evaluará el riesgo para valorar la realización o no de las pruebas. Hay que prestar atención en los siguientes casos:

  • Pacientes con antecedentes de reacciones graves a un determinado alérgeno o un grado alto de sensibilzación conocido.
  • Pacientes con alergia inestable en el momento de llevar a cabo la prueba (asma mal controlada, urticaria aguda…).
  • Sospecha de alergia previa a picaduras de insectos o medicamentos.