Archivo mensual julio 2019

Pormagdaall

Las picaduras de insectos: ¿pueden provocar alergia?

Durante el verano son muy frecuentes las picaduras de insectos. La población infantil es la más afectada.

Tipos de picaduras 

No todas las picaduras de insectos provocan las mismas reacciones. Sólo algunas pueden llegar a producir reacciones alérgicas alarmantes.

Las picaduras de insectos más frecuentes son los mosquitos y las más peligrosas las de los himenópteros (avispas, abejas y hormigas).

Insectos hematófagos

Se alimentan de la sangre. Hablamos de mordeduras no venenosas, más que de picaduras.

Suelen dar lugar a reacciones no alérgicas con síntomas locales tales como: inflamación local, picor y/o dolor. Para tratarlas bastaría con la aplicación de frio y pomada que calme el picor y dolor. El médico, además, podría prescribir algún antihistamínico o antiinflamatorio.

Muy rara vez pueden ocasionar una reacción alérgica a la saliva y a las sustancias anticoagulantes que inyectan.

Dentro de este grupo situaríamos a los insectos dípteros (mosquitos, moscas y tábanos)

Picaduras de himenópteros (avispas, abejas, hormigas)

Al picar, inyectan sustancias tóxicas como mecanismo de defensa.
Estas picaduras son las más peligrosas. Son la causa más frecuente de alergia a picaduras de insectos.

Por un lado, producirán reacciones locales normales (no alérgicas): enrojecimiento, hinchazón y dolor.

Por otro lado, en algunas personas pueden desencadenar una reacción sistémica. Reacción que aparecerá en unos 20-30 minutos tras la picadura. Esto es, sintomatología diversa es puntos y órganos distintos al de la picadura. Puede incluso desencadenar en anafilaxia, poniendo en serio riesgo nuestra vida.

Otros insectos

Pueden producirse reacciones de hipersensibilidad ante otros insectos tales como pulgas, orugas (procesionaria del pino) y arañas

Alergia a las picaduras de insectos

Las reacciones alérgicas a las picaduras de insectos pueden ser locales (afectan a una zona concreta) o sistémica (afecta a varios órganos vitales con riesgo de anafilaxia)

Esta alergia, como todas, se adquiere con el tiempo. Es decir, no aparecerá con la primera picadura.

Será necesario su diagnóstico en el área de alergología. Suele centrarse en abejas y avispas.

Los síntomas que podemos encontrarnos:

– Inflamación o hinchazón

– Picor y/o dolor

– Urticaria por todo el cuerpo

– Fiebre

– Lagrimeo en ojos

– Mucosidad nasal

– Dificultad para respirar o tragar

– Pitidos sibilantes en el pecho

– Mareo

– Bajada de tensión sanguínea

– Pérdida de conocimiento

Tratamiento y prevención 

Lo fundamental es evitar la picadura. Si ésta no se ha podido evitar, hay que acudir a urgencias. Es preciso llevar siempre consigo adrenalina o epinefrina autoinyectable.

En caso de picadura de abeja, es imprescindible extraer el aguijón que se habrá quedado clavado.

A largo plazo, la alergia a picaduras de abeja o avispa es la inmunoterapia o vacuna. Es muy eficaz consiguiendo tolerancia frente al veneno del insecto en un tiempo de 3-5 años.

Entre las medidas que podemos observar para prevenir las picaduras, podemos citar:

– No acercarse a panales de abejas o nidos de avispas

– Vestir con colores claros que cubran la mayor parte de nuestro cuerpo en zonas de campo

– Actuar con tranquilidad ante la presencia de estos insectos. No espantarlos con aspavientos

– Utilizar repelentes

– Evitar andar descalzos en jardines o en la piscina

– No usar perfumes o lacas

– Colocar mosquiteras en puertas y ventanas y utilizar insecticidas en casa

– No viajar en coche con las ventanillas bajadas

– Tapar bien los cubos de basura

Pormagdaall

Los esmaltes de uñas puestos a examen. Uñas más sanas.

Nuestras uñas forman parte de nuestro organismo. Son un tejido vivo y son porosas y, por lo tanto, capaces de absorber lo que le aplicamos. Si optamos por productos menos agresivos para con nuestro cuerpo, ¿por qué no hacemos lo mismo con los esmaltes de uñas?

Los esmaltes de uñas 

Los esmaltes de uñas se caracterizan por la gran cantidad de componentes químicos que hay en su composición. Componentes que hacen que nuestras uñas luzcan un acabado perfecto.

Sin embargo, muchos de esos químicos son perjudiciales para nuestra salud y para el estado de nuestras uñas. Entre sus inconvenientes podemos citar:

  • Desgaste de la uña
  • Falta de hidratación y nutrición
  • Impiden la transpiración de las uñas
  • Producen vapores que pueden ser tóxicos.

A la larga, estos inconvenientes hacen que nuestras uñas tiendan a amarillear y se vuelvan frágiles.

Ingredientes tóxicos de esmaltes de uñas

1. Formaldehído. Los vapores de este elemento son muy irritantes y pueden producir asma. También produce problemas irritantes para la piel. Se cuestiona sus posibles efectos carcinógenos.

2. Alcanfor. Este ingrediente también es tóxico, llegando a producir irritaciones varias.

3. Tolueno. Es un derivado del petróleo. Es usado como disolvente. Se caracteriza por su fuerte olor. Se sospecha que puede causar daños en el hígado y, en embarazadas, daños al feto.

4. Ftalato de dibutilo (DBP). Este elemento es una especie de plástico. Por ello, impide respirar a las uñas y provoca que éstas adquieran un tono amarillento. También recaen sospechas de ser cancerígeno y favorecer mutaciones celulares.

5. Parabenos. Los parabenos son conservantes. Estos ingredientes impiden que las uñas reciban nutrientes. Se los ha relacionado con el cáncer de mama.

Ingredientes tóxicos de quitaesmaltes

No sólo los esmaltes de uñas contienen componentes tóxicos. También los quitaesmaltes se pueden poner en cuestión.

Un quitaesmalte no es otra cosa que un disolvente. El más conocido es la acetona. Este producto es muy irritante. Entre los problemas que nos puede causar, podemos citar: irritación ocular, mareos, sequedad…

Muchos quitaesmaltes lucen con la etiqueta “sin acetona”. Sin embargo, contienen otros elementos igual de dañinos tales como acetato de metilo o metiletilcetona.

Alternativas menos agresivas

Intentar conciliar las palabras “esmaltes de uñas” con palabras tales como “natural”, “orgánico” o “ecológico”, parece ser muy difícil. La realidad es que estos productos precisan de productos químicos para cumplir su función. Esto no significa que todos los ingredientes químicos sean dañinos. Además, se incluyen, junto a ellos, otros componentes más naturales como pueden ser el extracto de almendras, el aloe vera…

Actualmente, en Europa, es difícil encontrar esmaltes “ecológicos”. Lo que si existe es una tendencia a eliminar los componentes químicos más tóxicos de estos productos. De hecho, hay una mayor legislación al respecto y una creciente oferta de esmaltes de uñas “5-free” (libres de los 5 químicos más peligrosos).

Cuando nos referimos a esmaltes de uñas naturales o ecológicos o veganos, estamos indicando que son productos con ausencia de componentes tóxicos, contienen productos naturales, no están testados en animales y no contienen productos de origen animal.

Consejos

  • Aunque se eliminan los químicos más perjudiciales, pueden aparecer otros que hay que considerar. De ahí la importancia de leer la composición para estar seguros que cumplen con la legislación vigente.
  • Algunos esmaltes contienen gluten. Su función en mejorar la densidad del producto y, de esta manera, tener una mayor cobertura.
  • La durabilidad de estos esmaltes no tiene porqué ser menor. De hecho, la durabilidad puede ser mayor con efectos más positivos para la uña al dejarla respirar. Este aspecto dependerá de la calidad de los ingredientes que use el fabricante.
  • La última tendencia es la aparición de lacas de uñas con bases acuosas. En este caso, la durabilidad del producto es menor pues carece de elementos de fijación y brillo.