Archivo mensual marzo 2020

Pormagdaall

Relación entre osteoporosis y celiaquia. Complicaciones óseas.

Sabemos que con la enfermedad celiaca se han asociado otras enfermedades. Parece ser que también existe una relación entre osteoporosis y celiaquia. ¿Es real esta relación? ¿A qué puede ser debido?¿Cómo podemos prevenirlo?

¿Qué es la osteoporosis?

Literalmente, osteoporosis significa “huesos porosos”. Por lo tanto, la osteoporosis es una enfermedad que afecta a los huesos y, por tanto, a todo el sistema esquelético. Los huesos pierden su masa ósea produciendo, por tanto, un deterioro en los mismos. Este deterioro hace que los huesos se vuelvan frágiles, pudiendo provocar microrroturas o roturas completas. Estas fracturas son causa de dolor y discapacidad.

Hasta los 35 años, nuestros huesos crecen y aumentan su masa. A partir de entonces, comienza una pérdida natural de masa ósea. Los huesos sufren, a lo largo de la vida, diferentes fases de formación y destrucción. Todo ello debido a diversos factores (hormonas, dieta, actividad física…).

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La osteoporosis es más frecuente en mujeres y, más acusada a partir de la menopausia.

El verdadero problema es que, hasta que no se producen estas roturas, la enfermedad cursa sin síntomas fácilmente detectables. Es conocida como “enfermedad silenciosa”. La mayoría de las veces, la enfermedad progresa durante años hasta que una “fractura” nos pone sobre aviso.

Su diagnóstico se hace mediante una densitometría ósea (DEXA) en la columna o cadera. Es una prueba no dolorosa que nos puede informar, según sus valores, de:osteoporosis-y-celiaquia

  • Osteoporosis. Cuando la densidad ósea es de -2.5 DS
  • Osteopenia. Cuando la densidad ósea está entre -1 y -2.5 DS
  • Normalidad. Cuando los valores arrojan +1 DS

Relación entre osteoporosis y celiaquia

Es muy frecuente que la enfermedad celiaca pueda dar lugar a osteoporosis. Varios estudios evidencian que entre el 40-70% de personas celiacas, padecen osteopenia (densidad ósea más baja que la densidad máxima normal) y, alrededor de un 4%, padecen osteoporosis.

Además, en el colectivo celiaco, la osteoporosis puede aparecer en cualquier edad y sexo (incluso en jóvenes). Por esta razón es imprescindible diagnosticar la enfermedad celiaca cuanto antes.

Un punto en común es que, osteoporosis y celiaquía, pueden cursar asintomáticamente. De ahí la importancia de un diagnóstico precoz.

Otro factor que hay que considerar es el mantenimiento de la dieta sin gluten en las personas celiacas. Un abandono de esta dieta, favorece la aparición tanto de osteopenia y de osteoporosis.

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La relación entre osteoporosis y celiaquia se puede explicar atendiendo a la absorción de nutrientes.

En la enfermedad celiaca, las vellosidades intestinales del intestino están dañadas. Por lo tanto, no se absorbe correctamente los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo.

Entre los nutrientes necesarios para unos huesos sanos, están el calcio y la vitamina D. La mala absorción de dichos nutrientes son la causa de la osteoporosis en la enfermedad celiaca.

Esta es la razón de considerar la celiaquía como factor de riesgo para padecer osteoporosis.

Consejos para prevenir la osteoporosis

  • Las personas celiacas han de mantener la dieta sin gluten para mantener la buena salud intestinal y garantizar así, la absorción de nutrientes.
  • Tomar el sol moderadamente. Esto ayuda a la síntesis de la vitamina D.
  • Ingerir en torno a 1000-1500 mg de calcio (lácteos, verduras de hoja grande, pescado azul, legumbres, frutas y harinas)osteoporosis-y-celiaquia
  • Mantener un estilo de vida activo. Es aconsejable combinar ejercicios de impacto con ejercicios suaves.
  • Controlar el peso. Esto ayudará a no sobrecargar nuestros huesos.
  • Controlar el consumo de alcohol. La ingesta de alcohol interfiere en la absorción del calcio.
  • Recurrir a suplementos de calcio u otros medicamentos (bifosfonatos) si fuese necesario
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La intolerancia a la sacarosa. La dulce intolerancia

No es frecuente padecer intolerancia a la sacarosa. Sin embargo, esta intolerancia existe y puede dar lugar a diversos trastornos digestivos. Por lo tanto, se hará necesario tener cuidado con la dieta a seguir.

¿Qué es la sacarosa?

Cuando hablamos de sacarosa nos estamos refiriendo al azúcar común, azúcar blanquilla o azúcar de mesa. Químicamente hablando, es un disacárido formado por 2 monosacáridos: glucosa y fructosa.

Este edulcorante es el más usado para dar dulzor a los alimentos. Es un azúcar de rápida absorción. Se obtiene principalmente de la caña de azúcar, de la remolacha azucarera o del maíz.

Su metabolización se lleva a cabo por la acción de las enzimas sacarasa-isomaltasa en el intestino delgado.

La intolerancia a la sacarosa

Esta intolerancia es una enfermedad poco conocida e infrecuente. Se debe a un déficit y/o ausencia de la enzima sacarasa. Por lo tanto, las personas que la padecen son incapaces de metabolizar la sacarosa. Esta incapacidad ocasiona problemas intestinales serios.

Hay que incidir que no tiene nada que ver con las alergias alimentarias. Es una patología digestiva.

Dependiendo de la cantidad de enzima o de su ausencia total, existen variaciones entre la cantidad de sacarosa que se puede consumir sin que produzca sintomatología (distintos umbrales de tolerancia).

No es infrecuente que la intolerancia a la sacarosa vaya asociada a otros déficits enzimáticos. Entre ellos el que dan lugar a la intolerancia a la lactosa o el que ocasiona intolerancia a la fructosa. También es frecuente que se asocie al Déficit Congénito de Sacarasa (intolerancia a la isomaltasa).intolerancia-a-la-sacarosa

El origen de esta intolerancia es genético. Es una enfermedad autosómica recesiva debida a la mutación del gen que codifica la enzima sucrasa-isomaltasa (locus 3q25-q26). Debido a esto, esta intolerancia está presente desde el nacimiento. Pero no será sintomática hasta la introducción de la sacarosa en la dieta (fórmulas infantiles con adicción de azúcar).

Su detección es complicada debido a que comparte síntomas con otras enfermedades: celiaquía, intolerancia a la lactosa, síndrome de intestino irritable, enfermedad de Crohn…

En este sentido, a día de hoy, existen tecnologías que nos permiten su diagnóstico: biopsia del tejido del intestino, test de hidrógeno expirado, exámenes genéticos…

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Sintomatología de la intolerancia a la sacarosa

El cuadro sintomatológico es típicamente gástrico o intestinal. Los síntomas suelen aparece entre 20-30 minutos tras la ingestión de sacarosa. En caso de no ser tratados, esa sintomatología puede cronificarse y puede afectar al estado nutricional.

Entre los síntomas que podemos observar:

  • Inflamación y calambres abdominalesintolerancia-a-la-sacarosa
  • Gases, flatulencias
  • Espasmos estomacales
  • Vómitos, nauseas
  • Diarreas
  • Dolores de cabeza
  • Bajadas de azúcar (hipoglucemia)
  • Ansiedad, taquicardias, arritmias, inquietud
  • En casos más graves se puede llegar a la desnutrición, deshidratación, pérdida de peso (por la mala absorción de los alimentos).

Aunque no se padezca intolerancia a la sacarosa, su consumo en exceso y a lo largo del tiempo, puede dar lugar a otras enfermedades: diabetes, caries dental, obesidad